LA INERCIA
lgrodrig | 16 Marzo, 2009 09:43
Siempre me pregunto por qué muchas personas permanecen inertes ante la vida. Si son jóvenes, están cansados y no tienen tiempo, si son adultos, están cansados y no tienen tiempo. Acaso es un estilo de vida, donde la costumbre es una inercia y la inercia es un mal hábito? Isaac Newton la describió cuando enunció sus tres leyes físicas, como la dificultad o resistencia a posibles cambios. Este concepto es aplicable a la vida misma. Hoy, te pido que hagas un alto y analices tu día a día. Saltas de la cama, te duchas, desayunas, te vistes, vas a clases o a la oficina, estudias o trabajas, regresas al final del día, cenas, ves televisión y eureka, vuelves al punto de inicio: la cama. Esta rutina causa desorientación, ya que se gira con fuerza centrífuga dentro de un círculo vicioso, donde la pereza es la principal protagonista, la costumbre es su hermana gemela, el miedo su aliado y el temor y la desidia, sus inseparables compañeros. Cuando no se tiene un concepto claro de lo que se quiere, muchas ideas surcan en la cabeza, pero serán solo ideas, que no te llevarán a ningún lado, mientras no te armes de valor. A partir de este punto, está en tus manos, escoger un estilo de vida, con la posibilidad de surgir con dinamismo o deambular con apatía, lleno de temores, dudas y miedos. Si eliges surgir y te lanzas al mundo con tus ideas, lograrás vencer la inercia y sobrevivir en el intento. Y si tu decisión es no tomar ninguna decisión, las limitaciones y el miedo de avanzar harán que vivas mirando hacía atrás, añorando lo que ya se ha vivido y gastando tus días obnubilan. Te reto a que adoptes un estado superior de conciencia y deseches la inercia, la apatía y la pasividad de tu vida. Te recomiendo que cierres el pasado; recuerda que es hora de actuar, cruza el puente de la vida y deja que todo fluya, acepta que lo único evidente es el presente. Se valiente. Todo primer impulso es difícil, pero si te concentras en tus objetivos y metas todo será fácil. Luz Gabriela RodríguezEscritora ecuatoriana
La mujer y la literatura: Homenaje a la mujer que escribe:
lgrodrig | 05 Marzo, 2009 22:09
Cada época, presenta sus propias etapas y cambios. Gracias a esos cambios, se puede hablar con firmeza de la presencia femenina en todos los ámbitos. La literatura no podía ser la excepción y al momento existen importantes aportes femeninos a nivel local y mundial.
Haciendo algo de historia, tenemos a finales del siglo XVIII, a Sor Juana Inés de la Cruz, quien encabezó el feminismo al escribir el Primer manifiesto feminista del nuevo mundo; en el siglo XIX, con su breve producción poética tenemos a Dolores Veintimilla de Galindo, Mercedes González de Moscoso y Sor Catalina de Jesús. Voces poéticas que de acuerdo a la época, se permitieron hablar y luchar por sus derechos únicos e irrenunciables. En el siglo XX, podemos citar a Juana de Ibarborou, Gabriela Mistral, quien obtuvo el primer premio Nóbel de Literatura para América Latina.
Si hablamos específicamente de la mujer ecuatoriana, tenemos que en las últimas décadas, arremete con firmeza, manifestándose, no sólo en libros de poesías, sino en cuentos de niños, aventuras, narrativas diversas, o como críticas de textos ya conocidos, tal es el caso de la escritora Cecilia Ansaldo.
De ahí para adelante, somos muchas las mujeres que nos hemos propuesto, escribir textos de rebeldía, dolor, sumisión, ya sea de manera conservadora, rompiendo esquemas o lanzándonos al vacío en la búsqueda de otras dimensiones.
Ahora ya tenemos un camino andado. Desde los años 80, hasta el momento actual, somos numerosas las narradoras, Bien podemos citar a Alicia Yánez Cossío, Sonía Manzano, Marítza Cino, Débora Zúñiga, Luz Rosario Araujo, Solange Rodríguez, Lola Márquez y muchas otras destacadas escritoras ecuatorianas.
Las más jóvenes vienen con ímpetu, lo positivo es que avanzamos y vamos conquistando, luchando por ser escuchadas y por ser publicadas.
Un saludo especial para nosotras, en nuestro dia.
Luz Gabriela Rodríguez
Escritora ecuatoriana.
Ángeles y Arcángeles
lgrodrig | 04 Marzo, 2009 14:15
Los llamamos ángeles, nombre que significa mensajero, y si dudamos de su existencia y no advertimos su presencia, se mantendrán distantes, por lo que antes de solicitar su ayuda, se debe saber que conocen mejor que nadie quiénes somos, qué necesitamos, qué deseamos y que solo están presentes donde está la verdad.
No se puede mentir acerca del fin real de nuestra petición; tampoco se puede aspirar a situaciones que vayan en contra de la ley de Dios
Existen desde antes de la formación del cosmos y durante milenios, han sido portadores de los mensajes que Dios ha querido anunciar a la humanidad. Se hacen presentes para brindarnos amor, inspiración, apoyo y compañía. Nos guían con señales, pistas e inclusive consejos, mediante canalizaciones o telepatía, para conducirnos en las distintas encrucijadas vitales, allanando el camino de regreso a la divinidad y cubriéndonos angelicalmente, sin importar la religión.
Si a veces me ves sonreír sin aparente motivo, es fácil que esté hablando con mis ángeles. Ellos están siempre a mi lado
Felicidades!
| 03 Marzo, 2009 22:33
Si puede leer esto, su blog está listo para empezar a escribir.